Los Thrigot provienen del otro lado de la frontera oscura, con una única intención: destruir. Su primera aparición data hace más de mil quinientos años en un registro Valcerian. Todo lo que se sabe de ellos proviene del estudio de los mismos a manos de razas más inteligentes. Se ha descubierto gracias a los criados en cautividad que nace cada cierto tiempo una nueva camada con rasgos muy característicos que difieren completamente de la camada anterior. Más ojos, más extremidades, un color diferente de piel… la mayoría de estos cambios genéticos debilitan la camada y su reproducción se detiene. Parece como si su evolución estuviera supeditada al aprendizaje. Gracias a la observación de sus ataques se ha hecho patente que cuantas más batallas y más contacto con especies tienen, mejores soldados se vuelven y más se adaptan a las armas a las que se enfrentan.
También se ha constatado que ciertas veces nacen criaturas conectadas a toda la red sináptica Thrigot a un nivel superior al resto. Éstas pueden comunicarse entre ellas, coordinar los movimientos del resto del Ragnarok y planificar estrategias a corto plazo. Tienen un lenguaje propio que el resto no es capaz de comprender. De manera casi inmediata un miembro de estas criaturas superiores se alza como pieza angular y permanece en la retaguardia de la ofensiva, no entrando en combate hasta el final, sin importar su tamaño y poder de destrucción.
Lo que el universo entero desconoce es que hace más o menos cien años nació un Thrigot en una invasión a Alnivnor que no participó de la destrucción, ni siquiera tras la aniquilación de todos sus iguales. Cuando las grandes madres se retiraron del planeta él subió a ellas y siguió esperando. Creció alimentándose de pequeñas piezas y ha estado presente en cada invasión de su Ragnarok. En una incursión posterior en un enfrentamiento contra los Phont el Thrigot caminó y entabló una conversación con un enemigo malherido, articulando sus primeras palabras con mucha dificultad. Después hizo que una de las grandes madres se retirara a los inhóspitos cinturones de asteroides de la frontera oscura, para crecer, engendrar y evolucionar todavía más. Si hubiera que catalogar a este ser, sería considerado el único Thrigot Omega existente.